• Lucia Chavez

El costo de los kilos en las empresas

Actualizado: ago 19

¿Qué impacto económico tiene comer tu "galletita" con un Latte a media mañana para poder seguir chambeando? ¿O un refresco con unas papas?


Si te encuentras con que es imposible que sigas con tus actividades laborales a menos que tomes un café o un refresco (cafeína con azúcar), es posible que se deba a que tienes dificultad en concentrarte, falta de energía y a que ya tengas unos kilitos de más. Y esto, ¿que importancia tiene?


La Organización Mundial de la Salud (OMS) define al sobrepeso y la obesidad como una acumulación anormal o excesiva de grasa. Existe evidencia de que esta condición es el principal factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades crónicas no transmisibles, incluyendo diabetes mellitus tipo 2, presión arterial alta, entre otras, lo que afecta el rendimiento y competitividad laboral y eleva el costo que destinan las empresas al pago de servicios médicos. ​


En México, 7 de cada 10 personas tiene exceso de peso y el grupo de edad más afectado son los adultos en etapa productiva, entre 40 y 60 años, según lo indica el Instituto Latinoamericano de Sobrepeso y Obesidad. ​La diabetes derivada del sobrepeso y la obesidad tiene un costo, según datos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), de hasta 98 mil millones de pesos al año, equivalente a aproximadamente el ¡80%! del gasto programable en salud (2012), esto incluye:


  • los gastos generados por el tratamiento médico para los pacientes diagnosticados con diabetes mellitus (sin tomar en cuenta a los que no están enterados de su enfermedad)

  • el costo por muerte prematura y,

  • pérdidas económicas relacionadas al ausentismo laboral

Los expertos opinan que la obesidad es una enfermedad con tendencia a una menor productividad en comparación con compañeros de trabajo que tienen un peso normal. El estudio, publicado en el Journal of Occupational and Environmental Medicine, incluyó factores como gastos médicos, incapacidades y costos por enfermedad.


Muchos otros estudios han relacionado el costo de salud a la obesidad por ausentismo (incapacidad por enfermedad), pero pocos han estudiado la pérdida de la eficacia durante la jornada laboral. Finkelstein y co-autores estudiaron tanto el ausentismo como la asistencia y encontraron que el costo por obesidad, sin ausentarse del trabajo, aumentaba conforme aumentaba el indicador IMC (índice de masa corporal) el cual se utiliza para relacionar el peso con la estatura y que clasifica a la obesidad a partir de un IMC de 30, según la OMS (Organización Mundial de la Salud). Marco daCosta por su parte, director de Estudios Económicos de Salud de Kantar Consultores de Servicios de Salud indicó que los hombres con un IMC entre 30 y 34.9 (el rango inferior de la clasificación de obesidad) significaron un costo anual de $1,143.00 usd en servicios médicos, días de incapacidad y pérdida de productividad, comparados con los hombres con clasificación de peso normal. Hombres con IMC entre 35 y 39.9 significaron a su vez un costo anual adicional de $2,491.00 usd y los hombres con un IMC mayor a 40 significaron un costo de $6,087.00 usd. El patrón de aumento del costo y su relación con el IMC es similar entre las mujeres.


La disminución de productividad debida a los problemas de salud es común entre los trabajadores, independiente del peso. Sin embargo, con el exceso de peso, aumenta al doble. Por ejemplo, las mujeres con un IMC entre 30 y 34.9 perdieron el equivalente a 6.3 días de producción anual, aún sin ausentarse del trabajo; las mujeres con un IMC mayor a 40 perdieron el equivalente a 22.7 días y los hombres perdieron 21.9 días, ¡3 semanas completas!


El costo de la pérdida de producción causado por la obesidad y sus correspondientes gastos médicos es cuando menos de $73.1 billones de dólares al año en Estados Unidos de América. En México no se tienen estudios suficientes para conocer el gasto económico nacional, pero se puede estimar que este es similar considerando la relación con su población ya que la obesidad en México es ligeramente menor comparada con la de los Estados Unidos. México, según la Secretaría de Salud, ocupa el segundo lugar a nivel mundial en obesidad después de Estados Unidos. ​


El costo de los kilos:

  • Disminución de la productividad desde 6.3 hasta 22.7 días de producción por año

  • Aumento de ausentismo por incapacidad debido a enfermedad

  • Gasto de entrenamiento a nuevos trabajadores por discapacidad temprana temporal o permanente de empleados capacitados

  • Aumento del costo por enfermedades atribuibles al exceso de peso como diabetes mellitus tipo 2 e hipertensión, entre otras. En el 2008, el costo atribuible al exceso de peso representó el 33.2% del gasto público federal

  • En ese mismo año, 45,504 familias enfrentaron una situación de gasto catastrófico y empobrecimiento por motivos de salud atribuibles al exceso de peso.

  • Para México, la pérdida de productividad por muerte prematura atribuible al sobrepeso tiene una tasa de crecimiento anual del 13.51%

  • El costo de una persona con obesidad con riesgo aumentado de diabetes es de hasta 1.9 millones de pesos en 30 años, situación que puede llevar a la bancarrota a su familia. Sin embargo, un cambio en los hábitos en alimentación y actividad física, pueden reducir los costos de tratamiento en más de 21 veces.

Los números aquí presentados sugieren ni más ni menos que los empleadores ahorran desde cualquier perspectiva al invertir en programas que mejoren la salud de sus empleados. Las empresas son el recinto ideal para realizar programas de educación en nutrición.

Una intervención enfocada en hábitos de nutrición es indispensable para el control de peso y, en consecuencia, para el aumento de la productividad. Procurar y mantener un peso saludable no sólo resulta en beneficio de las empresas, los trabajadores, sus familias y su calidad de vida, sino que redunda en una acción patriótica desde nuestra cotidianidad como mexicanos.


Por ti, por tu salud

Lucia

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